Vuelven las despedidas, las emociones y los contrastes. Un día puedo estar comiendo en un centro comercial y otro empujando la bici sobre barro cayendo la noche. Las mil vueltas impredecibles de un gran viaje como este.

Jueves, 5 de Agosto

Me despido de Odit, la buena mujer que me prepara un desayuno contundente y que me lo entrega con la mejor de sus sonrisas. En la última conversación que tengo con ella puedo ver su ilusión por, de alguna manera, formar parte del viaje. Supongo que pudo sentir mi ilusión que la transmití con mi torpe inglés.

Algo que agradezco mucho es compartir momentos con otros viajeros y viajeras, como es el caso de una pareja de amigos de avanzada edad que también estaban surcando la EuroVelo 6. Él estuvo recorriendo Australia durante 8 meses hace dos décadas.

Cualquier persona que a viajado antes de que la tecnología este a mano de cualquier persona (GPS, internet, etc.), tiene todos mis respetos. Quizá vosotros ya solo por el hecho de salir a surcar el mundo me consideráis valiente, pero para mí es valiente aquel que lo hace sin medios, eso sí que es realmente difícil. Sin ir mas lejos, desde Google Maps puedo ver qué zonas son campos en los que creo que podré acampar, sin ningún esfuerzo.

Y ese baño de realidad se presenta momentos más tarde con un cambio de clima brusco, aire frío y agua durante unas horas. Pero nada que no conozca ya. Y hablando de conocer, hoy tuve que conocerme un poco más. ¿Dónde se encuentra mi límite?

Se va escondiendo el sol y llevo ya más de una hora con muchas ganas de cenar y descansar. A veces no siempre las cosas no salen como esperas y empujo la bici sobre unas rampas que sacan de mi la poca fuerza que me queda. Agotada, tengo que seguir empujando a bridas sobre rampas de barro. Por un momento me siento súper perdida en una maraña de caminos que no llevan a ningún sitio y no son accesibles.

Me reencuentro con mi parte más «militar», las cosas se hacen y ya está, no hay preguntas. No estaba en una situación para replantearme lo que hago o dejo de hacer, ni para lamentos. Simplemente empujar, ya descansaré más tarde.

La recompensa es acampar en un sitio donde puedo ver al río Danubio en su esplendor, río que me acompañará unos días más.

Viernes 6 de Agosto

No os engañaré si os digo que me desperté preocupada, porque me tocaba volver a salir por el sitio en el que entré. Pero descansada, sabiendo a dónde tengo que ir y que que las grandes rampas eran de bajada.

La familia de Maria

La EuroVelo 6 a veces comparte carril con coches y aquí las carreteras son bastante malas: sin arcen, el lado derecho de la calzada destrozado y mucho tráfico. Eso me ha motivado a cambiar de margen del río a ver si el camino es más amigable.

Aunque parezca que escribo esto en modo «discursito», recuerdo que al tomar la decisión pensé ¿En qué cambiará el viaje por cambiar de vía? El cambio es que en el ferry que me lleva al otro lado va María y su familia, están haciendo un pequeño viaje cicloturista y me invitan a pasar un par de días en Budapest.

Totalmente agradecida acepto. ¡La ducha que me pego es bastante épica!

Uno de los palacios que puedes ver en la ruta junto al Danubio.

Sábado, 7 de Agosto

Aunque llevo horas en un centro comercial intentando solucionar el problema del almacenamiento externo que tengo y que, he podido solucionar «de aquella manera«, voy a tratar de olvidarme de ello y disfrutar de la visita, fortuita y repentina, de una amiga de España que está veraneando en Hungría.

Plaza de los héroes

Junto a Andrea y su amiga americana Timy pasamos la tarde paseando por la gran Budapest. Con sus ostentosos edificios que me recuerdan a épocas más soviéticas, anchas calles y la magnitud del Danubio imponiendo su gran anchura. ¡Esto de caminar se me da peor que pedalear!

Este día representa totalmente el grandísimo contraste entre uno y otro. Un día tienes mucho y otro día nada. No importa mañana y no importa ayer, lo que importa es el ahora. Una gran lección que intento recordarme siempre: saborea el presente.

Calles de Budapest

Monumento a los Judíos

El parlamento

Uno de tantos castillos en hungría

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